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Discurso de Steve Jobs en Stanford

Publicado por en dic 25, 2009 el Motivación | 4 comentarios

Esta entrada la publiqué hace mas de un año en mi anterior blog, no es nada nuevo y para la mayoría de ustedes conocido, pero es uno de esos vídeos que viene muy bien volver a verlos cuando sentimos que estamos perdiendo el rumbo.

El video se trata del famoso discurso dictado por Steve Jobs el 12 de junio de 2005 en la Universidad de Stanford, durante la ceremonia de graduación.

A continuacion les dejo con la transcripcion traducida del discurso, hecha por Memoria de acceso aleatorio

Texto de la charla en español:

Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestra graduación en una de las mejores universidades del mundo. Nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre cómo se conectan los puntos.

Dejé Reed College después de los seis primeros meses, pero después seguí por allí por libre otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo de veras. Entonces, ¿por qué lo dejé?

Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una titulada universitaria joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer. Solo que cuando aparecí decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a media noche preguntando: “Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?” “Por supuesto”, dijeron. Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día iría a la universidad.

Y 17 años más tarde realmente fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí

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La última lección de Randy Pausch

Publicado por en dic 15, 2009 el Motivación | 0 comentarios

Hoy quiero compartir un video que me gusto mucho, se trata de una conferencia de Randy Pausch.

El 18 de septiembre de 2007 el profesor Pausch pronunció una conferencia titulada: “Alcanzar realmente tus sueños de la infancia”. Se trata de una de las llamadas “últimas conferencias”, en las que se propone al ponente que exponga su testamento intelectual. Para Pausch, se trataba, literalmente, de su última conferencia, puesto que los médicos habían confirmado que su cáncer era incurable.

A continuación les dejo un resumen comentado de la conferencia hecho por José Luis Castañeda Lerma.

  1. Tener unos buenos padres: quizá a ti, como a mí, este consejo es para que nosotros lo seamos y podamos corregir  cualquier cosa en la educación de nuestros hijos. Hay que estar alegres, que las riñas –que las habrá porque hay cariño- no se den enfrente de los hijos. Quizá para conseguir ese hogar “luminoso y alegre” habrá que darle importancia a las cosas que realmente la tienen.
  2. Las personas primero: las cosas son para el uso de las personas y no al revés. Quizá no te animes a vaciar una lata de “soda” en tu carro. Pero si sucediera, no pasa nada. Recuerda la cantidad de insignificancias que en ocasiones echan a perder tú día.
  3. Las personas “pueden” madurar, tú puedes hacerlo también. Lo que se requiere es tener paciencia. Me decía un amigo “no puedes hacer que crezca una planta jalándola hacia arriba, la desarraigarías. Hay que saber esperar, ponerle agua, sol, fertilizante y…tiempo” Con las personas sucede lo mismo, requiere paciencia su madurez. Esto lo relaciono con la parte en la que nos habla de que “toda persona tiene su nobleza, no hay mal absoluto”. Las personas como el buen vino, maduran con el tiempo. Hay que aprender a conocer y encontrar el modo a quienes te rodean.
  4. Pausch afirma que ante la inminencia de su muerte ha escogido estar alegre. Sí por supuesto que el “cómo nos va en nuestra vida” tiene mucho que ver con la calidad de nuestras elecciones. Dice al final que hay que poner energía y esfuerzo y no pasársela “quejando”. Lo sabes bien, la energía y el esfuerzo en lo que haces, lo escoges tú. Quizá habría que quitarse ese “complejo de víctima” que surge en ocasiones y que no resuelve nada, y que termina por quitar la energía y esfuerzo.
  5. La recomendación que hace sobre la verdad es bastante exigente, porque invita a decirla siempre. Quizá hasta ahí no haya mayor problema. La exigencia, desde su punto de vista, estriba en las tres partes que propone ante un error: primero decir “lo siento” después “fue mi culpa” y en tercer lugar, que quizá es lo más difícil, “que se puede hacer para corregirlo”.
  6. No te enojes si se te exige, o si te hacen ver algún error. Comentamos ya en un boletín, que la soledad más grande es cuando NADIE está cerca de ti para ayudarte a seguir creciendo. Hay acciones que realizas y que desdicen de ti, pero en ocasiones no te das cuenta. Que bueno tener alguien que esté cerca y que te lo diga, esto ayuda a la madurez si aprendes a corregir.
  7. Relacionado con el punto anterior, surge la necesidad del agradecimiento. No es simplemente dar las gracias, que aunque es sencillo se puede olvidar. Es esa actitud de respeto y reverencia hacia aquellas personas que ayudan a resolver carencias.

Posiblemente pensemos que “pobre hombre” que se va a morir. Más bien pobres de nosotros que no lo sabemos. El tiene el tiempo por acabársele, quizá nosotros también y lo desconocemos.

No hay que esperar a “tener un elefante en la habitación” para hacer cambios. Cada día, cada minuto, cada segundo es una oportunidad de recomenzar.

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